La música colombiana se viste de luto, pero el legado se queda para siempre en la raíz de la tierra. Pedro Ramayá Beltrán, el maestro que transformó la flauta de millo en el alma del Carnaval partió, dejando un eco eterno de tradición.
Tabla del contenido
Pedro Ramayá Beltrán y su legado que nació en el barro y llegó a las estrellas
Pedro Ramayá Beltrán no solo tocaba la flauta; él hablaba a través de ella. Nacido en Talaigua Nuevo, Bolívar, el 5 de febrero de 1930, fue el arquitecto de un sonido que hoy define la identidad del Caribe colombiano.
Lee también: ¡Abismal! El barranquillero Beéle lidera los Premios Tu Música Urbano 2026 con 10 nominaciones
Con su fallecimiento este sábado 11 de abril en Barranquilla a sus 96 años, producto de problemas respiratorios y líquido en los pulmones, se cierra un capítulo dorado de nuestra música vernácula, pero se abre la leyenda de un hombre que elevó el instrumento más humilde de la región a los escenarios más prestigiosos del mundo.
A diferencia de otros tradicionalistas, Ramayá se atrevió a mezclar. Fue un transgresor elegante que incorporó arreglos modernos sin perder la esencia del campo.
Infórmate: “Barranquilla es un estado mental, una actitud de alegría”: Juan Carlos Tinoco, actor de doblaje
Sus éxitos, que ya son himnos del folclor, incluyen piezas inmortales como ‘Déjame Quieto’, ‘El Mico Ojón’ y ‘Niña Mode’.
El adiós de un Rey
Ganador de múltiples Congos de Oro y homenajeado en vida por el Carnaval de Barranquilla, Ramayá Beltrán deja un vacío imposible de llenar en la fila de los grandes gaiteros y flauteros.
Puede interesarte: “Lo más difícil en el doblaje es mantenerse animado en medio de tantas exigencias y riesgos”: Juan Carlos Tinoco
Sin embargo, su herencia vive en cada joven que toma un trozo de caña de millo para intentar imitar ese vibrato único que solo él lograba.














Deja una respuesta